En España (y en otros paises del sur) vivimos entre corruptos pero no es cosa de ahora. Quién más quién menos lleva un corrupto en su corazoncito. El angelito malo del hombro izquierdo, tiene bastante palique y el otro, es un poco más que soso. Si el pintor que viene a casa te factura sin IVA, uno se alegra bastante. Y el angelito malo te lo justifica: "para dárselo al gobierno de turno que son una cuadra de ladrones, te lo gastas tú, que ya te lo robarán por otro lado". Además, en este caso, el angelito malo tiene una jartá de razón. Así que, en los paises del sur, la pescadilla se muerde la cola con saña, como el Aurin de "La Historia Interminable".
Si uno se alegra de ser facturado sin IVA, ni se plantea siquiera denunciar a terceros cuando sucede en casa ajena. Y éste del IVA es un caso reconocible, pero como ésta hay mil trampillas que al final van subiendo la línea de flotación del barco, hasta que el agua termina por rebosar la borda y hundir a todos.
Como ejercicio 1 busque el alumno corruptelas propias o ajenas cercanas a uno y que no hayan sido denunciadas por quienes las conocían: compañeros que no cumplen en el trabajo, declaraciones de la renta trucadas, viajes sin casco/cinturón/silla de bebé, melones robados en huerta ajena, cigarrillos tirados por la ventana, carreteras recorridas pié a fondo en el acelerador, WIFIs pirateadas, aparcamientos en doble fila, aparcamientos ocupando dos plazas, pegarse al culo del coche de delante con intermitente y largas, ..., ejemplos en fin de comportamiento incívico, de corrupción a nivel de usuario.
Como ejercicio 2 responda a la pregunta:
¿Cuando fue la última vez que regañó el alumno a alguien tras verle dejar el coche mal aparcado?¿Y a un dueño de perro que no recogía la caca?
Nuestra sociedad, a diferencia de las nórdicas, no tiene mentalidad de colectivo. Recuerdo una anécdota que me contaba un amigo, residente en Suiza, sobre cómo un ciudadano anónimo perseguía a un fumador dismuladamente y, cuando aquel dejó caer el cigarrillo al suelo, el suizo lo recogió cuidadosamente y lo tiró a la papelera más cercana. El fumador era, sí, un ciudadano del sur.
Por eso las políticas de izquierdas siempre fracasan, aunque nos pese y no somos Finlandia o Suecia. Porque se basan en la bondad colectiva de las personas y aquí hay poca. Aquí las subvenciones o el subsidio muchas (demasiadas) veces se usan de forma corrupta. Y además, los políticos corruptos nos devuelven la pelota y ahora lo usan como excusa para eliminar derechos.
El fallo de las sociedades del sur está, claro, también en nuestro políticos. Pero es que éstos son reflejo de lo que somos, queridos. Nosotros votamos al PP, señores. De acuerdo que el sistema electoral, heredado de la dictadura, da una mayoría absoluta a un 33% de la población, pero 10 millones votaron hacerse el harakiri nacional, con conocimiento o sin él. Las últimas encuestas dicen que el PP pierde mayoría absoluta, pero, pásmate, es que mantiene el grueso de sus votantes y ahora le votarían aún el 24% de los españoles (al PSOE el 20,8%) .
¡¡Lo cual suma un desesperanzador total del 44,8% de gente que en España no se entera todavía del problema que tenemos con estos dos partidos!!
Espero que los números al menos hayan bajado algo desde Abril y se hayan abierto algunos ojos más. Es desde luego una necesidad.
Concluyendo: aunque tenemos un problema con los políticos que hay que arreglar urgentemente si no queremos acabar como Grecia o Portugal o peor, el problema está a pie de calle, en nuestras propias venas. Si no regañamos al que no recoge la caca, si no participamos activamente en las reuniones de vecinos, si no hacemos uso racional y con visión colectiva de los recursos, mal vamos a construir una nueva democracia.
Y es que la revolución habrá de empezar o acabar por nosotros y nuestras costumbres.
La educación cívica o para la ciudadanía o como la quieran llamar hace mucha falta. Pero aquí esa asignatura no solo ocupa poco espacio, sino que además es criminalizada, en un claro síntoma de metástasis social.
Dicho lo cual, paso a animar a la gente a hacer el esfuerzo de salir de casa y a manifestarse, a participar en asambleas, a firmar manifiestos, a hacerse visible, a animar a otros a hacerlo, a ser activos en las redes sociales y fuera de ellas en el día a día y en los eventos que se convoquen. Es necesario que los de abajo obliguemos a rectificar a los de arriba, ellos no van a solucionar el problema porque el problema son ellos.
Hay convocada una fecha para cambiar de régimen y poner punto final a la Constitución del 77, a la herencia franquista, al neoliberalismo y a la corrupción, esa fecha es el 25 de septiembre y la convocatoria está aquí.
Mientras tanto nos vemos en las calles. Hay que tomar el Sol de Madrid.
(Y no olvides regañar al guarro de las cacas de perro, nuestro futuro también está ahí).