"Mi padre no veía la colación con Podemos, pero finalmente va a votarnos porque cree que es la mejor opción."
Con esta ley electoral, y en estas elecciones del 26J en concreto, la opción de pactar antes de las elecciones en lugar de después es la única alternativa. No se trata de cambiar de principios sino de asumir que, con los votos
de que se dispone, solo se puede aspirar a la aplicación de la parte de
tu programa que se comparte con otras mayorías.
Eso sí, es importante mantener la personalidad de cada partido y no renunciar a las aspiraciones programáticas de cada uno en el futuro y a hacer pedagogía de ellas. Lo que hay que hacer no es cambiar de principios, sino mostrar con argumentos lo buenos que son los propios y sumar a esa causa.
Discrepo por ello con Podemos, Iglesias y su pandilla en esa migración de principios en aras de captar votos.
Discrepo con Iglesias en su aparente adicción al sillón, de ese mesianismo que deja entrever. Es saludable renovar caras.
Discrepo con Podemos en que ha renunciado a otra forma de hacer política, a la participación de las bases y no me gusta lo mucho que se parece al PSOE de los ochenta, a su lado oscuro, me refiero.
Discrepo con Podemos e Iglesias en cómo se perdieron las formas en las negociaciones de gobierno.
En cualquier caso, antes que el PP y Rajoy es preferible hasta un muñeco de trapo. Cualquier cosa menos repetir.
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